CARNE DE ALPACA

Con abundante proteinas, minerales y cero colesterol/

La alpaca produce una carne 100% ecológica/

 

La creciente importancia de la carne de alpaca en la dieta alimenticia de la población peruana, gracias a un plausible esfuerzo de promoción que realizan el Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos (CONACS) del Ministerio de Agricultura, los gremios de alpaqueros, las universidades, las Organizaciones No Gubernamentales y otras instituciones a fines, ha tenido eco en los consumidores de Europa y Estados Unidos, países en los que se está dando una amplia reflexión acerca de la alimentación sana y el valor nutritivo de las carnes magras.

Puede resultar una paradoja que para revalorar nuestra cultura gastronómica y afirmar la identificación de los consumidores con la carne de alpaca, tengamos que dar como referencias que se acomoda bien a un strogonof, es excelente para preparar un tournedo, sabe bien como los shiscafis o anticuchos árabes.

 

Plato de la famila imperial

Dice Mariano Valderrama León en el prologo del libro “Alpaca: el gran sabor andino”, publicado por DESCO, Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo, que “La carne de alpaca, junto con las de llama y cuy, fueron la base de la alimentación de los antiguos peruanas”. Y que la forma mas común de procesarla era en cecina, es decir, secada con sal en la helada; la asaban al fuego de leños o la preparaban en pachamanca. Valderrama agrega que “se la considera la más exquisita entre los camélidos como que fue uno de los platos preferidos de la familia imperial inca”.

Para Henry Torres Fuentes Rivera y Carlos Pacheco Murillo, “un alimento es completo cuando provee de elementos nutritivos como proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas y minerales. Estos elementos son utilizados por nuestro organismo para lograr un correcto funcionamiento de todos los sistemas y órganos que lo conforman”. En ese sentido, señalan, la carne de alpaca presenta cualidades nutritivas óptimas para su consumo.

 

En proteinas es imbatible

Torres y Rivera comparan las proteinas de la carne de alpaca con otros tipos de carnes, como se observa en el siguiente cuadro:

Cuando las proteínas de alpaca se digieren -dicen Torres y Rivera- aportan aminoácidos esenciales, indispensables para la formación de hormonas, la síntesis de los tejidos, la formación de enzimas y otros fluidos del organismo. A su vez, intervienen directamente en el crecimiento del ser humano, especialmente en la etapa de gestación, durante los primeros cinco años de vida y en la adolescencia. Además, fortalecen el sistema de defensa y evitan Ia incidencia de enfermedades infecciosas.

 

Desarrollo Cognoscitivo

La carne de alpaca contiene cantidades importantes de hierro, elemento clave en la formación de la hemoglobina y está estrechamente ligado al desarrollo cognoscitivo en los primeros años de la vida del ser humano.

Por su alto contenido de hierro, la carne de alpaca evita la desnutrición crónica y la anemia.

Por su parte, Ezequiel Pumachagua Quijada precisa que la carne de alpaca es un alimento dietético con alto nivel de proteina y cero en colesterol.

A los platos tradicionales como el asado de alpaca elaborado en cocina a leña, la alpaca al palo y el olluquito con charqui de alpaca, se agregan la soberbia pachamanca del maestro Jesús Gutarra; las recetas de la cocina novoandina difundida por los chefs Bernardo Roca Rey y Cucho La Rosa; amén de otras inspiraciones de los chefs Michael Raas y Gastón Acurio.

En la portada y en estas páginas, la estrella de televisión Julissa Gonzales de Souza Ferreyra, ex integrante de Frecuencia Latina y Canal 9 de Televisión, nos invita a degustar sabrosos platos con alpaca. Las recetas las hallará usted en el libro “Alpaca, el gran sabor andino”, editado por DESCO con el a uspicio del Gobierno Regional de Huancavelica, Universidad Pública de Navarra y Universidad Nacional de Huancavelica. Aquí algunas de esas recetas.

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