MALA LECHE

RTA, revista AGRONOTICIAS Nº 145


MALA LECHE

En las negociaciones industria-ganaderos

 

No carece de razón este sentir de las bases. Como Adelanto AGRONOTICIAS 144, el Viceministro de Agricultura, Ing. Absalón Vásquez Villanueva, logró —el 15 de diciembre pasado— un radical viraje en la posición beligerante de las empresas procesadoras, agrupadas en la Asociación de Industrias Lácteas (ADIL). En síntesis, éstas —por primera vez y ante la contundencia de los argumentos del indicado dignatario— aceptaron la esencia del Decreto Legislativo 653 como instrumento promotor de la ganadería lechera, expresando su voluntad de dialogar y entenderse con los productores, para concertar medidas orientadas a aumentar sostenidamente la producción láctea, con base en tres puntos cardinales:

  1. Reajuste del precio de la leche fresca a un nivel razonable (alrededor de 0.30 soles por litro puesto en establo).
  2. Prórroga temporal de la recombinación de leche fresca e insumos importados en las cuencas deficitarias, comenzando por una proporción de 70-30, mientras la producción regional no sea capaz de cubrir los requerimientos históricos de las plantas respectivas, pero con el compromiso perentorio de que esa proporción vaya reduciéndose hasta llegar al 100% de leche nacional.
  3. Aplicación de mayores derechos específicos (sobretasas arancelarias) a la importación de la leche en polvo entera y demás leches terminadas, para contrarrestar el subsidio externo a las mismas (dumping).

La industria aceptó el incremento del precio a un nivel bastante cerca al solicitado, pero pidiendo que, dentro del marco del D.L. 653, se le permita seguir usando transitoriamente un 30% de insumos importados, con el fin de no reducir su capacidad histórica de producción y de obtener un punto de equilibrio rentable. Además —repetimos— propuso un reajuste de las sobretasas arancelarias a las leches importadas, como mecanismo de protección adicional a los productores nacionales

En estas circunstancias se llegó a la asamblea ganadera de Arequipa, el 20 último, en la cual las bases cuestionaron la pérdida de tiempo y dinero en un enfrentamiento estéril.

Y es que mientras las discusiones y escaramuzas se dilatan, los pequeños productores de las Alturas del sur, por ejemplo, siguen recibiendo apenas 0.23 soles por kilo de leche, cuando ya podrían estar percibiendo 0.30.