OBRAS

ROSARIO DE PROMESAS, PLANTEAMIENTOS Y REALIZACIONES

Para nadie en el mundo agrario y no agrario es ajeno que Reynaldo Trinidad Ardiles fue por antonomasia un sembrador de ideas, con eco en las comunidades campesinas y en el ámbito rural que aprovecharon sus propuestas.

Su raigambre campesina ancashina lo llevó a firmar un pacto perpetuo con la Pachamama (tierra), el Yacu (agua) y el Wayra (viento), proclamándose: “soy un campesino disfrazado de periodista”.

Él creía en la urgente necesidad de fortalecer la economía agraria campesina a través de la ciencia y la tecnología y en el pleno reconocimiento de la deuda que tiene el Estado con los marginados en las provincias; soñaba con liberar “a los condenados de la tierra” y convertirlos en personas con los mismos derechos y obligaciones de los ciudadanos urbanos. Por eso luchó durante 38 años. Aquí algunas de sus propuestas:

  • Prioridad para el agro en la nueva Constitución: Desde la fundación de AGRONOTICIAS (20 noviembre de 1978), esta publicación emplazó al Estado a atender prioritariamente el desarrollo integral del agro, así como la promoción y el establecimiento progresivo del Seguro Agrario, lo que ha quedado expresamente establecido en el Artículo 88 de la constitución: “El Estado apoya preferentemente el desarrollo agrario (…)”.
  • Fundador, organizador y ejecutor de la primera Convención Nacional del Agro Peruano (CONVEAGRO): Se realizó del 13 al 15 de junio de 1994 por iniciativa de RTA, quién además fue el primer Presidente-Fundador. Objetivo: Constituirse en un espacio representativo y especializado de estudio, análisis y debate pluralista de las políticas públicas respecto del sector agrario, con miras a la concertación democrática de propuestas y acuerdos que permitan superar la problemática sectorial y nacional:
  • Alianza Cocinero-Campesino: En el marco de la II Feria Gastronómica Internacional de Lima-Mistura en 2009, fue el responsable de que se concrete la Alianza Agro-Gastronómica entre la Sociedad Peruana de Gastronomía (APEGA) y CONVEAGRO. ¿Cuál es la razón de fondo? Los productores requieren mercados nuevos y dinámicos y los cocineros biodiversidad agraria de primera calidad.
  • Agricultura Ecológica: Negocio redondo en potencia para los campesinos más pobres, a quienes no les alcanza el dinero para financiar la compra de fertilizantes y productos químicos. Además, es la mejor alternativa para no deteriorar los recursos agua, suelo y biodiversidad, sin contaminar al medio ambiente, además de producir alimentos inocuos y nutritivos.
  • Pequeña producción y asociatividad: El mayor reto del futuro está en defender, promover y enriquecer la pequeña producción familiar en toda su diversidad natural y cultural. Asimismo, RTA propuso a los productores asociarse para mejorar su capacidad de negociación y de gestión, así como beneficiarse con las compras de insumos por mayor y de contratación de especialistas y expertos en el manejo agrario.
  • Construcción de cobertizos ganaderos: Para proteger a las crianzas frente a las inclemencias del frío y el calor extremos, y el reacondicionamiento de las viviendas rurales para darles calor con la energía solar y evitar que la población se enferme.
  • Siembra y cosecha de agua: 1) Hacer zanjas de infiltración en las partes altas de los Andes, para retener masivamente las aguas de lluvias, desarrollar plantaciones herbáceas y forestales en los eriazos y drenar la erosión de los suelos de ladera. 2) Construir microrreservorios y lagunas en las cabeceras de las cuencas hidrográficas. 3) Amunas, para conducir las escorrentías desde ciertos puntos estratégicos de las quebradas altoandinas hasta las bocas de los acuíferos, con el fin de recargarlos. 4) Impulsar la forestación y reforestación a gran escala, para retener agua y mejorar los campos naturales degradados y/o establecer pastos cultivados, sembríos alimentarios, plantaciones arbóreas y sistemas agroforestales.
  • Tecnificar el riego: Proceso clave e imprescindible para transformar estructural y sostenidamente la agricultura bajo riego, con el fin de optimizar el uso de este recurso vital, incluso para sacar dos o más cosechas por año, incrementar la productividad, calidad y rentabilidad de los cultivos, afianzar la seguridad alimentaria del país, aumentar las agroexportaciones y anticiparnos a la anunciada escasez crónica de agua.
  • Constituir un jardín botánico en la región San Martín: Trascendental obra para rescatar y conservar la rica biodiversidad amazónica en beneficio no sólo del Perú, sino de la humanidad entera.
  • Crear el banco genético de alpacas y llamas: Para producir más vientres y reproductores, más carne, más piel y más fibra en pro de la economía rural.
  • Servicio militar agrario: Implantar en el seno de todos nuestros institutos armados, especialmente en el Ejército, el Servicio Militar Agrario, como un mecanismo, una escuela o un programa de formación especial de cuadros técnicos y líderes sociales con disciplina castrense.
  • Proyectos agrarios de universitarios: Los estudiantes del ramo deberían graduarse luego de formular y ejecutar proyectos de desarrollo integral en las comunidades y pueblos rurales con base en un diagnóstico científico y técnico de sus potencialidades productivas y necesidades.
  • Agro y minería: Constituir el Consejo Nacional sobre Agro, Minería y Medio Ambiente, para propiciar el diálogo entre los dos sectores, a fin de acercar posiciones, evitar conflictos y construir sinergias en aras del desarrollo sostenible del país.

Varias de estas propuestas han sido recogidas y realizadas por diferentes personajes públicos y privados, otras están en ese camino.

 

SIN AGUA NO HAY AGRICULTURA

Reynaldo dijo: “No estaríamos, como hoy, lamentándonos por la sequía y el consecuente déficit de agua en ríos, reservorios, estanques y puquiales, que hacen de los campos agrícolas tierras estériles; obligados por la escasez de agua las direcciones agrarias regionales no cumplen con los calendarios agrícolas; las siembras están atrasadas y desfasadas; los almácigos se marchitan; en las zonas andinas, tradicionalmente con pastos naturales, el ganado deambula entre pastos resecos y sin agua; los campesinos en su desesperación y siguiendo costumbres ancestrales, incendian las praderas para invocar a la Naturaleza que llueva, sin medir las graves consecuencias que ocasionan en la flora y la fauna.

¿Qué podríamos exportar si no hay agua para cultivar las tierras?

 

TECNOLOGÍAS TRADICIONALES

Reynaldo propuso hace dos décadas recuperar las tecnologías tradicionales, experimentadas desde hace 5 mil años, tales como las amunas, los waru waru, los wachaques, la interconexión de lagunas, la construcción de pequeños reservorios, las zanjas de infiltración, la recuperación de los andenes, las terrazas de formación lenta, la reforestación, la inundación de los desiertos, con el firme propósito de conservar los excedentes del agua y enriquecer la napa freática. Nada de eso se hizo.

En esas dos décadas cruciales, como consecuencia del calentamiento global, hemos perdido casi el 40% de nuestros glaciares, cuyas filtraciones alimentaban los ríos. A este paso, nos quedaremos en menos de 40 años sólo con cerros pelados. El estrés hídrico es una mala señal para nuestro futuro.

 

SOBRA EL AGUA EN LA AMAZONÍA

“Que sobra el agua, si pues, sobra en la Amazonía. Pero la necesitamos en los Andes y en la Costa, especialmente en esta última, donde están las más altas concentraciones poblacionales, la agricultura de punta y el mayor número de plantas industriales. Y a esta delgada franja desértica, todos los días y todas las noches llegan miles de migrantes en busca de un futuro mejor”.

Ahora podemos darnos cuenta que Reynaldo Trinidad Ardiles tenía razón. Hay que afincar a los campesinos a su tierra, pero dándoles mayores oportunidades de realizarse, mediante educación de calidad, nutrición, atención al binomio madre niño, colegios, universidades, hospitales, caminos, seguridad, infraestructura de riego, mercados, tecnificación, que acorten las distancias entre ricos y pobres.

Sin equidad y sin justicia social el ámbito rural seguirá constituyendo nuestro mayor problema como país.

 

EJEMPLOS A SEGUIR

Retener el agua en las montañas: Eso es lo que hacen la Cooperativa Agraria “Atahualpa-Jerusalen” de Porcón, en Cajamarca y tienen un bosque de 11,000 hectáreas de pino radiata arriba de los 3,000 msnm. Eso es lo que hacen lo comuneros de Marayhuaca en Ferreñafe, que tienen una cadena de montañas con 600 hectáreas de bosques, donde producen hongos comestibles de exportación. Eso es lo que hacen los integrantes de la Asociación “Jesús Obrero”, de la provincia de Quispicanchis, Cusco, que han construido 16 micro represas, arriba de 3,000 metros de altura para reforestar 8,050 hectáreas. La lista de pueblos que acopian el agua mediante reservorios, forestan y reforestan, va creciendo mes a mes, porque ese fue el derrotero que promovió AGRONOTICIAS a través de sus 38 años de existencia. Esa es la trascendencia y el valor de las ideas y propuestas que nacieron en la redacción de la Revista bajo la inspiración de Reynaldo Trinidad Ardiles, con el propósito de mejorar la crítica situación campesina.

Hombre probo y transparente, lúcido y visionario, se podrá discrepar de sus planteamientos, pero no del impacto fructífero que han tenido en el proceso campesino en el Perú.

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