Roque Otárola Peñaranda

EL IRRENUNCIABLE COMPROMISO DE

REYNALDO TRINIDAD ARDILES CON EL CAMPO

Escribe: Roque Otárola Peñaranda

 

“Homenaje al talento creador de AGRONOTICIAS, que le insufló vida y la convirtió en emblema de las causas nobles, en una suerte de biblia de cabecera de grandes, medianos y pequeños agricultores y de su entorno”

 

ENERO DE 1974

Seáme permitido hablar inevitablemente en primera persona para dar testimonio del advenimiento germinal de tu identificación con el agro peruano. Recuerdo ese enero de 1974, cuando fui llamado a dirigir la Oficina General del Productor y del Consumidor del flamante Ministerio de Alimentación y ante la necesidad de contar con un profesional del periodismo que me apoyara, supe de un paisano joven que, atrincherado en la revista GENTE al lado del maestro Julián Cortez Sánchez, se iniciaba en el mundo de la comunicación social con carismático brillo. Le convoqué, conversamos y me percaté que había tocado las fibras más sensibles de su origen orgullosamente campesino, forjado en la ríspida aridez de tu San Juan amado, en el Distrito de Pampas Grande de la Provincia de Huarás.

LAS PRIMERAS FERIAS

Recorrimos el Perú villorio por villorio, facilitando la presencia de innumerables productores pequeños y medianos en las ferias agropecuarias y en las notables exposiciones ganaderas que se organizaron por doquier; incentivamos la organización de la oferta en el campo para evitar que los pequeños agricultores y criadores fueran víctimas de mayoristas inescrupulosos, de habilitadores rentistas y de regatones usureros en los ríos de la selva. Forjamos los Comités de Productores por línea de producto y organizamos con reconocido éxito el Servicio Civil de Graduandos del Sector Agrario (SECIGRA) enviando al campo a miles de egresados de varias universidades en las especialidades de agronomía, veterinaria, zootecnia, nutrición y educación alimentaria, jóvenes que no solo conocieron y se identificaron con la cruda realidad del Perú profundo, sino que añadieron sólido valor agregado a su formación profesional.

Se trata de pincelazos genéricos de la simbiosis que se produjo entre su vocación por el periodismo y su innata predisposición por el medio rural, sus problemas y posibilidades, su gente y sus desvelos en el traspatio del Perú oficial.

EL PROYECTO

Cuatro años después, se produjo la fusión del Ministerio de Alimentación con el de Agricultura y por esas cosas de la vida nos quedamos sin trabajo. Yo opté por continuar en la administración pública y él afinó, con inusitado entusiasmo y férreas convicción, el proyecto que siempre remeció su existencia consistente en fundar, dirigir y sacar adelante un medio escrito de comunicación especializado en temas agrarios. Para ese tiempo, tarea difícil y quijotesca en la que comprometiste no sólo su talento fundacional, sino el pequeño patrimonio derivado de los beneficios sociales propios de su cesantía. Recuerdo cual si fuera ayer cuando me dijo “…hermano, la revista no será un medio de esos religiosos que circulan cuando Dios quiere. Trabajaré para que esté en manos de los agricultores, políticos y opinólogos, mes a mes, aunque para eso tenga que vender mi última camisa…”

EL PRIMER NÚMERO

Así lo hizo hace 38 años, cuando un día 20 de noviembre, en que paradójicamente entregas tus restos mortales al polvo de la tierra, puso en circulación el primer número de AGRONOTICIAS, revista que como criatura suya, exclusivamente suya, nació con vocación de permanencia y con la premonitoria certeza de convertirse en el medio referente de la actividad agraria nacional y latinoamericana.

Su irrenunciable compromiso con el campo, no sólo ha tenido que ver con el periodismo especializado. Soy testigo de excepción de su casi solitaria defensa de las organizaciones empresariales asociativas, nacidas después de la frustrada reforma agraria, inexplicable y virulentamente atacadas y destruidas por la ultra izquierda, ciega y dogmática, que con su “verdad exclusiva y excluyente”, vio en tales organizaciones “el germen de un neo capitalismo peligroso para la revolución social…”

CONTRA EL EXTREMISMO

Ese extremismo anti histórico e ideologizado, se jacta ahora de haber destruido la asociatividad empresarial en el campo que Reynaldo, defendió con valentía, virilidad y sólidos argumentos; se enorgullece también de haber dado origen al más irracional y deprimente minifundismo que ahora sume en la insostenibilidad a millones de campesinos pobres.

Pero su apuesta por el campo no solo ha sido reivindicativa y levantisca, sino fundamentalmente generadora de ideas y propuestas de política agraria, como cuando impulsó la organización e institucionalización de la Convención Nacional del Agro (CONVEAGRO), organización sinérgica ahora madura, ponderada y propositiva que debe llevar su nombre como justo homenaje a su generosa entrega, a su vida y a su obra a favor del agro nacional.

BASTIÓN DE LIBERTAD

Rindo homenaje a la revista AGRONOTICIAS, medio emblemático del agro peruano y latinoamericano que hace 38 años fundó Reynaldo. Rindo homenaje al talento creador que le insufló vida y la convirtió en emblema de las causas nobles, en una suerte de biblia de cabecera de grandes, medianos y pequeños agricultores y de su entorno. Rindo tributo a tan maravilloso bastión de la libertad y de la democracia, de la lucha en pro de la transparencia y en contra implacable de todo germen de corrupción en la administración pública.

POR UN AGRO DIGNO

AGRONOTICIAS, hija predilecta de sus ensueños y depositaria de su fe, recibe su heredad intelectual y su severo mandato de admonición y de combate, para continuar en la brega cotidiana por un agro peruano digno, competitivo, solidario, fraterno y orgulloso de su destino. AGRONOTICIAS, bajo su mirada escrutadora desde el cielo, seguirá por la ruta de nuevos lauros y reconocimientos como los que logró de la FAO, CERES, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas, Corporación Andina de Fomento, AID, diversas universidades del mundo y de muchos expertos de renombre internacional.

Ahora que ha partido al destino común que algún día compartiremos todos, estoy convencido que recorres triunfante las amplias avenidas de la eternidad, luciendo altivo tu poncho cordillerano y entonando, guitarra en mano, el himno a tu Pampas Querido y nuestros huaynos tertulianos, chuscadas y chimayches con aroma a retama y capulí.

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